Hay historias que no se cuentan con números, sino con el brillo en los ojos de quien vuelve a sentir que no está solo. En sus recorridos por el corazón de Tamaulipas, el delegado de los Programas para el Bienestar, Luis Lauro Reyes Rodríguez, demostró que la verdadera política sucede cuando el funcionario sale del escritorio para ensuciarse los zapatos en el territorio.
Todo comenzó en la Delegación, cuando don Victor (N), de 87 años de edad, acudió a solicitar apoyo tras el extravío de su tarjeta. Vive en una colonia de la periferia de la ciudad y su situación no pasaba por un buen momento. Fue recibido por los Servidores de la Nación, quienes de inmediato iniciaron el trámite para la reposición del plástico, brindándole acompañamiento cercano desde el primer contacto.
Fiel a su estilo de atención directa a los beneficiarios, el delegado Luis Lauro Reyes Rodríguez se involucró personalmente y, en conjunto con el equipo, se organizó una visita solidaria al domicilio del adulto mayor.
La llegada no fue una visita de rutina. Los Servidores de la Nación, sumando voluntades, reunieron recursos para adquirir alimentos y otros artículos necesarios. Además, se le hizo entrega de una cama, ropa y un par de tenis, apoyos que para muchos podrían parecer simples, pero que para don Carlos representaron alivio, dignidad y un nuevo respiro en su día a día.
“Primero los pobres” no es solo un lema de campaña en esta administración, sino una orden de trabajo diaria. Durante el encuentro, Luis Lauro Reyes no se limitó a la entrega; se sentó a escuchar, a entender y, sobre todo, a garantizar un seguimiento puntual.
“No se trata de venir una vez, se trata de estar presentes hasta que la situación cambie”, reafirmó el delegado, ante la mirada agradecida de vecinos que hoy reconocen en el Gobierno de México una Presencia que transforma.
Así, “Las Andadas de Luis Lauro” continúan marcando una ruta donde la empatía es el motor principal. Porque cuando el servicio público se ejerce con el corazón, la ayuda no solo llega… se queda para transformar realidades.






