Londres.– La escalada del conflicto en Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos y Israel contra Irán, provocó un repunte inmediato en los mercados energéticos, con el crudo Brent registrando un alza de entre 10 y 12 por ciento, acercándose a los 80 dólares por barril en operaciones extrabursátiles.
El petróleo de referencia mundial ya mostraba una tendencia al alza en semanas recientes, alcanzando los 73 dólares por barril el viernes, su nivel más alto desde julio, impulsado por la creciente incertidumbre geopolítica. Analistas del sector advierten que, de mantenerse la tensión, el precio podría escalar hasta los 100 dólares por barril en el corto plazo.
El principal factor de preocupación es la posible interrupción del tránsito por el Estrecho de Ormuz, una ruta clave por la que circula más del 20 por ciento del petróleo mundial. De acuerdo con especialistas, cualquier bloqueo o restricción en esta vía tendría un impacto inmediato en el suministro global.
Fuentes comerciales señalaron que diversas navieras, compañías petroleras y casas de comercio han comenzado a suspender envíos de crudo, combustibles y gas natural licuado en la zona, luego de advertencias emitidas por Teherán para evitar la navegación en el área.
Especialistas energéticos coinciden en que, más allá de los ataques, el comportamiento del mercado dependerá de la estabilidad del flujo en el Estrecho de Ormuz. Un cierre prolongado podría intensificar la volatilidad y presionar aún más los precios internacionales.
En este contexto, el mercado petrolero se mantiene en alerta, mientras la evolución del conflicto definirá el rumbo de los precios y el impacto en la economía global.


