La apuesta social de Sheinbaum
La narrativa del Gobierno federal rumbo a la Copa Mundial FIFA 2026 trasciende el balón y los estadios. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha delineado el “Mundial Social” como una estrategia que busca insertar al deporte en la política pública: construir comunidad, abrir espacios y reducir brechas sociales.
El eje es claro: 3 mil 612 canchas deportivas en proceso o ya concluidas en todo el país, infraestructura dirigida a zonas con rezago histórico. A esto se suma la iniciativa privada; Grupo Modelo anunció la entrega de 500 boletos para partidos del Mundial a ganadores de torneos comunitarios, además de 35 mil licencias de transmisión y pantallas en todo el país, con la intención de democratizar el acceso a la experiencia.
El plan incorpora también una dimensión turística y cultural. Las sedes —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— servirán como plataformas para proyectar otros destinos, mientras se rehabilitan zonas arqueológicas y espacios como el Museo Textil. En paralelo, la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez Velázquez, reporta la articulación de obras entre niveles de gobierno y el avance de más de mil murales comunitarios que buscan recuperar el espacio público con identidad futbolera.
Desde la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, dirigida por Rommel Pacheco Marrufo, se registra la participación de más de un millón de personas en torneos escolares y comunitarios, junto con la detección de nuevos talentos; mientras, la coordinación a cargo de Gabriela Cuevas Barron destaca estadios llenos y una expectativa creciente rumbo a 2026.
Sin embargo, el desafío persiste: convertir el impulso del Mundial en una política social duradera, donde el impacto no se diluya tras el espectáculo ni se mida sólo en goles, sino en lo que permanece cuando las luces se apagan.

No comments:
Post a Comment